Así me siento, privada de poder transmitir lo que verdaderamente siento hacia alguien. La mirada del otro me priva, me hace sentir que esos sentimientos no son los correctos, que no son correspondidos.
Así me siento, atrapada en una habitación gritando, esperanzada que algún día esos gritos se hagan voz y se van a sentir tan fuertes esas palabras que la gente no va a saber que decir, seguramente algún que otro se acercaría a brindarme ayuda pero seria demasiado tarde para aceptarla.
Así me siento cansada de ser una marioneta del mundo, de la rutina esa que de vez en cuando quiero cambiar, pero no es lo correcto para el futuro dicen aquellos más grandes que yo y me pregunto si ellos alguna vez no tuvieron ganas de revelarse, de aventurarse, porque yo más de una vez tengo ganas de agarrar una mochila llena de cosas básicas para una escritora (porque eso es lo que me siento, porque eso es lo que soy, le guste a la gente o no y quizás no soy la mejor de eso estoy segura pero es lo que realmente me gusta hacer) tener una libreta o un simple papel a mano y escribir lo que sea, aunque no puedo fallarle a mi corazón que siempre me manda ideas de amor o esa inspiración aparece a través de un gesto de alguien y enciende la mecha que hace que escriba sin parar y es algo que hace bastante necesitaba esa inspiración que hoy me tiene escribiendo. Pero acabo de perder el sentido de esta reflexión, así que continuo.
Así me siento, privada de poder mirarte a la cara y decirte te amo como nunca nadie te amo y que no nos importe el que dirán si para amarse se necesitan solamente dos. Pero caemos en esta red que no te deja en paz que te tiene atrapado como una rata de laboratorio y a la primera de cambio que queres hacer otra cosa el mundo te tilda de loco y te pone en una cajita más pequeña y privada del gran laboratorio que es el mundo.
Pero a pesar de sentirme: privada, encerrada, obligada, callada y muchas cosas más siempre le gano una mano en las cartas a la vida y transmito todo lo que siento por medio de la escritura que es lo mejor que se hacer, luego de tantos años reconozco que no soy la mejor hablando, que me cuesta, que no se transmitir ideas o reflexiones y mucho menos sentimientos. Lamento que quizás algunos no entiendan mi manera de comunicarme o no crean que es la mejor, pero la escritura es un medio de comunicación bastante amplio y es el mejor para mí porque simplemente lo amo y es uno de los lugares en los que puedo ser yo, porque mi pasado-presente-futuro siempre fue y sera el ser escritora.
Así que mi consejo para finalizar es: no dejas que te PRIVEN se quien quieras y comunícate como mejor lo hagas que eso realmente te va a hacer sentir LIBRE.
Carla.